Después de muchos proyectos, los errores que vemos se repiten. Ninguno es técnicamente difícil de evitar; casi todos son de enfoque.
Los diez errores
- Empezar por la tecnología en lugar de por el problema.
- Elegir un primer proceso demasiado grande o demasiado raro.
- No medir cómo se hace hoy, y no poder demostrar después lo que se ha ganado.
- Probar solo con ejemplos que salen bien. La realidad trae casos raros.
- Olvidar las excepciones y quién se ocupa de ellas.
- Dejar a la IA decidir sola en lo que importa.
- No vigilar el coste de uso de los modelos.
- Montarlo en la cuenta personal de alguien, sin seguridad ni copias.
- No avisar cuando algo falla. Un proceso roto en silencio es peor que uno manual.
- Dejar fuera al equipo que lo va a usar.
Cómo los evitamos
Con un método sencillo: diagnóstico con números, un primer proceso acotado, un banco de pruebas con casos reales, una persona en el bucle para lo delicado, monitorización desde el primer día y el equipo implicado en el diseño. Lo contamos en cómo empezar a automatizar tu empresa con IA.



